Ganancias: el nuevo esquema de anticipos puede generar pagos más altos para personas humanas

El nuevo sistema incorpora actualización por inflación.
Nacionales29/08/2026ChacoWebChacoWeb

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ARCA cambió el sistema para determinar los anticipos del Impuesto a las Ganancias correspondientes a personas humanas. La modificación establece una nueva metodología de cálculo que toma como referencia la inflación y puede provocar anticipos superiores a los que surgirían del impuesto definitivo .

El cambio se estableció mediante la Resolución General 5685, publicada el 29 de abril de 2025, que reemplazó el esquema previsto por la normativa anterior. Hasta ese momento, las personas humanas abonaban cinco anticipos, cada uno equivalente al 20% del impuesto determinado en el período fiscal previo.

Con el nuevo mecanismo, ARCA parte de la ganancia neta correspondiente al ejercicio anterior, antes de aplicar las deducciones personales.

Ese importe se actualiza de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre julio y diciembre del año anterior al período fiscal al que corresponden los anticipos.

Luego se aplican las deducciones personales, que también reciben una actualización bajo el mismo criterio. Sobre la base resultante se calcula el impuesto mediante las alícuotas previstas en la escala del artículo 94 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, cuyos valores también se ajustan por inflación. En términos prácticos, el mecanismo vincula el cálculo de los anticipos con la evolución de los precios.

Uno de los principales puntos de atención aparece en las personas que declararon rentas de fuente extranjera durante 2025. El problema surge porque el nuevo cálculo actualiza las rentas mediante el IPC, mientras que una inversión o ingreso denominado en moneda extranjera puede haber registrado una variación diferente durante el mismo período.

Entre julio y diciembre de 2025, por ejemplo, el IPC utilizado como referencia registró una suba del 12%, mientras que la cotización de la divisa tomada como referencia aumentó alrededor del 7%. Esa diferencia puede elevar la base utilizada para determinar los anticipos y, en determinados casos, llevar al contribuyente a una escala superior del impuesto.

Esto puede generar un desfasaje entre el monto abonado a través de los anticipos y el impuesto que finalmente corresponda pagar al cierre del ejercicio.

El efecto no necesariamente implica un mayor impuesto definitivo. En algunos casos, los anticipos pueden resultar superiores al monto que finalmente corresponda cancelar, lo que podría generar un saldo a favor del contribuyente.

La diferencia adquiere especial importancia para quienes tienen ingresos vinculados con activos o rentas en moneda extranjera, debido a la distancia entre la actualización por inflación y la evolución del tipo de cambio.

Para quienes ya se encuentran en la alícuota marginal máxima, el efecto puede aparecer a través de una mayor tasa efectiva sobre sus ingresos.

¿SE PUEDEN REDUCIR LOS ANTICIPOS?

La normativa contempla mecanismos para solicitar una reducción de los anticipos cuando exista una sobreestimación significativa.

Uno de los procedimientos puede solicitarse a partir del pago del tercer anticipo, previsto para diciembre de 2026. Sin embargo, esta alternativa implica determinados riesgos financieros y procesales, por lo que requiere un análisis particular de cada situación.

El nuevo esquema, por lo tanto, introduce un cambio relevante en la planificación fiscal de las personas humanas alcanzadas por Ganancias, especialmente en aquellos casos donde existen rentas de fuente extranjera o ingresos cuya evolución no coincide con la inflación.

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